Cuando no creas en nadie más, cuando a tu imaginación se le agote la materia prima, cuando quieras renovar tu interior.
Cuando tu teléfono ya no suene más, cuando tu habitación esté desordenada y refleje tu interior.
Cuando ya no sepas creer en vos y pierdas la confianza.
Cuando tu mundo se desmorone, yo estaré ahí.
Puedes tomar el teléfono y llamarme.
Nos encontraremos en un bar cercano a tu casa y hablaremos por horas sobre tus problemas. Los míos no interesan porque ambos sabemos que dependen de los tuyos. Que tu felicidad es mi felicidad.Cuando llegue la noche caminaremos mirando el cielo y nos sentaremos en el banco de una plaza, para entonces tu mente estará en calma y volverás a sonreír.
Y te regalaré todo lo que tengo, todo lo que soy capaz de dar.
Y yo también estaré en calma.
Y las estrellas nos verán ser felices.
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